elcaminantehn agosto 10, 2018

Mientras el Senado de Argentina debatía sobre la legalización del aborto —proyecto que rechazaron los legisladores—, en las calles miles de ciudadanos escenificaron una de las mayores protestas del pasado 8 de agosto.

Hombres y mujeres que se manifestaban a favor de esa iniciativa hicieron una larga fila y llenaron formularios para renunciar a la Iglesia católica.

La Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL) convocó esa apostasía colectiva para quienes fueron bautizados y ya no se sienten representados por esa institución.

Fernando Lozada, integrante de CAEL, explicó a Página 12 que “para quien no está representado por la Iglesia [católica] es un acto de desafiliación tal como si, a una edad temprana, nos hubiesen anotado en un club o en un partido político con el que no coincidimos”.

“Lindo día para que todos los jóvenes que fuimos bautizados hagamos el trámite de apostasía y nos demos de baja de la iglesia católica, que nos usa para justificar su relación con el Estado”.

En un comunicado previo, esa coalición señaló que la separación entre religión y Estado “es fundamental” para que todos los ciudadanos tengan “un piso de igualdad” sin importar “las creencias y convicciones que puedan tener”.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: