elcaminantehn agosto 17, 2018

La tradicional matanza de ballenas se celebró una vez más en la islas Feroe, en Dinamarca, con duros cuestionamientos sobre su razón de ser por parte de organizaciones ambientales.

Los habitantes de las islas Feroe, ubicadas en el Atlántico Norte, realizan cada verano el denominado ‘Grindadráp’, donde cientos de ballenas piloto y delfines son dirigidos a las playas para ser acuchillados y arponeados.

Tras este exterminio, donde participan adultos y niños, las aguas de la bahía de Sandavágur, en la isla de Vágar, quedan totalmente teñidas de rojo.

La finalidad de esta evento, con siglos de antigüedad, es la de distribuir carne y grasasde estas especies entre los habitantes. Sin embargo, debido a la contaminación de las aguas, expertos consideran que su carne es desechada.

¿Cómo ocurre?

Las manadas de ballenas y delfines nadan cerca de la orilla en su época de migración. Los pescadores se aprovechan, las rodean y las conducen hacia aguas poco profundas de la bahía.

Allí quedan atrapadas y comienza el aniquilamiento, en el que participan incluso niños de cinco años. Los testigos han relatado escenas crueles de estos mamíferos decapitados retorciéndose de dolor entre aguas teñidas de sangre.

Los ambientalistas

La organización Sea Shepherd, que se ocupa de la protección de la fauna marina, ha intentado varias veces frenar esta práctica en las Feroe con la apertura de varios procesos legales que no han tenido resultados. De igual manera otros grupos ambientales han difundido las imágenes de la matanza para alertar sobre su práctica.

El portal Velvet Pets informó que varios activistas de esa ONG fueron detenidos a principios de agosto por autoridades locales debido a que protestaron por la muerte de 150 ejemplares acuáticos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: