elcaminantehn septiembre 18, 2018

Con tan solo 14 años, en 1944 George Stinney Jr. se convirtió en el estadounidense más joven en ser ejecutado en su país. Murió en la silla eléctrica. En el 2014, la justicia determinó que era inocente.

“Fue una gran injusticia”, aseguró entonces la jueza Carmen Mullen al leer la decisión de exonerar al menor y agregó que la velocidad con la que Stinney Jr. fue sentenciado a muerte “es chocante y extremadamente injusta”.

En 1944, cuando tenía 14 años, el joven negro fue acusado del asesinado de dos niñas de 7 y 11 años en Carolina del Norte cuando estas buscaban flores silvestres. Fue encarcelado. No se avisó del caso a sus padres ni tuvo un abogado defensor.

El juicio en su contra duró menos de tres horas y en él no se presentaron testigos o evidencia que pudiera exonerarlo, según “The Independent”.

Los padres del niño, amenazados, fueron excluidos de participar en el juicio y los expulsaron de la ciudad. Antes de su juicio, George pasó 81 días en detención sin la posibilidad de ver a sus padres por última vez.

Fue encarcelado solo en su celda, a 80 kilómetros de su ciudad natal. Su audiencia de los hechos la sufrió solo, sin la presencia de sus padres ni de un abogado. La carga de electrocución de George fue de 5.380 voltios en la cabeza.

Te dejamos imaginar lo que un shock eléctrico puede tener en la cabeza de un niño.

¡Nunca lo vamos a olvidar!

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