elcaminantehn noviembre 10, 2018

Ahora, el niño símbolo de la caravana de migrantes hondureños, Mario Castellanos, es visto cantando en autobuses para poder obtener unos cuantos lempiras y así subsistir.

Mario es un infante de a penas 12 años de edad, quien salió de San Pedro Sula en la primera Caravana de migrantes; se convirtió en el niño símbolo.

Su deseo era encontrar mejores oportunidades en Estados Unidos; pero en el camino hacia el norte fue rotornado a Honduras. Llegó al país y lo trasladaron a un albergue de la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF); no obstante, Mario se escapó de ese lugar “porque que se sentía encarcelado”.

Actualmente teme que las autoridades pretendan volver a ingresarlo a ese lugar que denominó como “feo”. El menor lamentó que lo tuvieran encerrado como si fuera ladrón.

Tras escaparse del DINAF, él logró llegar a su casa gracias a personas de corazón noble que le dieron algo de dinero para volver con su familia.

Hoy, en las redes sociales circula un vídeo de Mario cantando en los buses para que personas bondadosas le den unos cuantos lempiras y así poder sobrevivir.

Se desconoce el lugar específico en el que lo vieron pidiendo dinero. Cabe señalar que esta misma semana trascendió que el menor, junto a sus padres, huyó de su casa por temor a intentaran devolverlo al DINAF.

Personas que intentaron contactarse con él para brindarle ayuda confirmaron el hecho: “Ni lo han visto ya, ni vive en el mismo lugar. Se fueron de ahí por temor a que el DINAF vuelva a llevárselo”, dijeron testigos.

Su sueño era ayudar a sus padres desde los EE.UU

Mario había manifestado a medios locales que su sueño era trabajar para ayudar a sus padres y ser ingeniero; sin embargo, ese sueño se volvió pesadilla cuando lo detuvieron en México.

Con información de Tiempo Digital.

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