Colombia: Columnista de El Espectador llama “fantasma inútil” a Duque.

En una publicación para el diario El Espectador, el columnista Juan David Ochoa criticó los cuatro meses del mandato de Iván Duque, calificándolo como un “vacío de poder” que también está siendo cooptada por “los ministros expertos en la tradición de la política” Alberto Carrasquilla y Guillermo Botero.

La columna titulada “Un fantasma inútil”, critica la gestión del Presidente y explica que sus propuestas de campaña fueron un engaño, toda vez que “solo eran recursos desesperados de publicidad y sus juramentos estaban amparados siempre en la retórica”.

Ochoa afirma que el “jefe supremo” del presidente Duque, el expresidente Álvaro Uribe, lo habría abandonado, aunque después aparecerá y utilizará eufemismos tácticos que le permitirán demostrar que “su poder sigue latente y su dominio sigue siendo el esperado por sus áulicos”, aún cuando la popularidad del mandatario que recibió su venia se encuentre por el suelo.

El columnista manifiesta que Duque se encuentra apartado de los medios de comunicación y por eso las ruedas de prensa son protagonizadas por el ministro de defensa Guillermo Botero, y el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, debido a que, según escribió, su ignorancia sobre los temas que se tratan no le permite dirigirse a los colombianos.

“El vacío de poder lo ocupan estratégicamente los ministros expertos en la tradición de la política cooptada: Alberto Carrasquilla y Guillermo Botero protagonizan las ruedas de prensa que el presidente no puede dar por ignorancia, por aturdimiento y porque el orden y el patrón de las acciones de su gobierno no han sido pensadas ni aprobadas por él”, dice Juan David.

En su opinión, el jefe de Estado se ha limitado a aparecer en efímeras alocuciones presidenciales que no son vistas por los ciudadanos, al igual que los talleres “construyendo país” a lo largo del territorio nacional, donde se dirige a los presentes evocando una figura que les recuerda a otro personaje.

Así mismo, afirma que la actitud del Presidente frente a las diferentes situaciones que vive el país, está fuera de contexto, toda vez que considera que el momento reclama una institucionalidad firme que su Gobierno no ha demostrado.

Por otro lado refiere que el escándalo de Odebrecht, en el cual dice se encuentra inmerso por su pasado, no le han permitido continuar con el eslogan que utilizó en campaña contra el flagelo de la corrupción, evidenciando que las últimas revelaciones que se han hecho en este caso no han merecido “un pequeño discurso de repudio”.

“El fantasma espera siempre la voz de su patrón para que hable por todos. Quedan cuatro largos años aún bajo su ausencia”, concluye Ochoa. Fuente consultada: columna El Espectador.

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