El plan de AMLO para reducir inmigración fascina a los Estados Unidos.

Las caravanas migrantes han atravesado territorio mexicano durante décadas. El boom de las avanzadas centroamericanas se hizo noticia internacional solamente cuando el presidente Donald Trump lanzó la alarma sobre los supuestos peligros que representaban para su administración adicta a la xenofobia.

Para frenar la crisis, Enrique Peña intentó ofrecer trabajo, educación y seguro médico a las familias sureñas siempre y cuando no pasaran de Oaxaca o Chiapas.

Pero López Obrador redactó un plan distinto a lo que se acostumbró en las presidencias anteriores. El tabasqueño no quiere ser un filtro migrante amparado en la seguridad armada o las vallas de metal y ha propuesto a Estados Unidos un plan de cooperación para activar los empleos y la economía de Guatemala, El Salvador y Honduras (las tres naciones más golpeadas por la crisis y que regularmente atraviesan el mapa mexicano para llegar a Estados Unidos).

Esta propuesta se conoce como en Estados Unidos como un tipo de Plan Marshall, el famoso acuerdo para reestructurar europa después de la segunda guerra mundial. Llegó hasta el gobierno estadounidense en forma de carta, justo después de que el tabasqueño ahora presidente fue anunciado como el ganador de la elección federal de hace unos meses.

Este plan pretende minimizar el blindaje fronterizo que tanto ha fallado en los años anteriores y propone una activación económica en estas tres naciones del centro continental.

La misiva de López Obrador ya seduce a los principales diarios de Estados Unidos. The Washington Post, el medio capitalino yanqui más crítico de la administración Trump, asegura que en la propuesta del presidente mexicano está la clave para evitar tantos ataques a los migrantes en el país.

Además de las muertes, detenciones, deportaciones y ataques aporofóbicos que se han implementado en buena parte de la sociedad mexicana y estadounidense.

Además, la estrategia pretende hacer de México y Estados Unidos los dos grandes benefactores para tres naciones bastante golpeadas por la economía yanqui y los malos tratos de los agentes de migración mexicanos. Además, se suavizarían las relaciones entre Donald Trump y López Obrador, que están por explotar en cuanto el tema migrante y el muro fronterizo vuelvan a la agenda de prioridades del republicano.

Recordemos la cantidad enorme de críticas y burlas que enfrentó el expresidente Peña por parte del magnate de corbata roja.

La intención de Obrador es activar este plan y ver cambios considerables en los flujos migrantes en menos de cinco años. La propuesta plantea invertir recursos a estas naciones por un monto de 30 mil millones de dólares. Con esto, el tabasqueño promete que las caravanas migrantes bajarían radicalmente y que esto solo se puede lograr si se ataca al problema principal de la crisis centroamericana: el desempleo, la inseguridad y la violencia.

En el cúmulo de testimonios que se recabaron en la caravana migrante por México, la mayoría de afectados apuntaban a que su partida se debe precisamente a eso: pobreza, violencia y crimen.

El plan también busca ayudar en temas de salud y empleo para los migrantes que atraviesan México en búsqueda de una vida mejor. Aún no se sabe si Donald Trump ha leído o está a favor del plan mexicano, pero Marcelo Ebrard ya lanzó un guiño de que la propuesta ha estado sobre la mesa de la administración Trump y que puede ser una realidad. Esta oferta daría un giro radical a la forma en la que Estados Unidos trata el tema migrante.

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