“Es mejor ser pobre en Caracas que en Buenos Aires”.

El argentino Diego Itursarry, conocido en las redes sociales como @Diegoenlalucha, conversó con Sputnik sobre la realidad de los venezolanos, bien diferente a aquello que los grandes medios acostumbran a mostrar.

Diego tiene 38 años y es de la Patagonia argentina. A la par que estudia su licenciatura en Ciencias Políticas, ejerce como profesor de Educación Física. Pero lo que más disfruta es viajar y conocer sitios distintos, y fue precisamente esta inquietud la que lo llevó a Caracas.

En uno de sus últimos viajes a Venezuela Diego decidió filmar lo que veía. Luego de visitar las enormes urbanizaciones de ciudad Tiuna, un complejo con más de 20.000 viviendas construido al oeste del centro metropolitano de la capital venezolana, el argentino se decidió a sacar su smartphone y contar esta otra realidad.

“Realmente sentía que tenía un derecho moral y ético en mostrarle a mi gente en Argentina que hay otra realidad en Venezuela distinta a lo que nos muestran los medios. A medida que empecé a hacer vídeos, se empezó a hacer viral por todo el mundo y sentía la necesidad de hacer cada vez más vídeos, de hecho falta todavía mucho material a seguir subiendo”, contó este profesor argentino.

Luego de leer la nota que publicamos en nuestro portal sobre su trabajo, Diego se puso en contacto con redactores de Sputnik para contar más al respecto y conversar sobre algunos aspectos relativos a la Venezuela actual.

Según afirmó Itusarry, desde la primera vez que llegó a ese país, la ciudad que más le impactó fue precisamente la capital, Caracas.  “Justamente por el contraste de lo que nos dicen los medios y la realidad”, precisó.

“Si bien he tenido la oportunidad de ir a distintas playas venezolanas, como Los Roques, el Parque Nacional Morrocoy, Choroní, Margarita, las cuales considero sin dudas las playas más lindas de toda Latinoamérica, Caracas es la ciudad más linda que he visitado”, aseguró..

Para este argentino la capital venezolana “es muy pintoresca”, con un gran contraste entre la naturaleza y las grandes urbanizaciones. “Tiene una montaña, al otro lado está el mar Caribe. Uno puede ir en teleférico a la montaña. Puedes visitar parques gratuitos que quedan en el centro de Caracas, que son gigantescos, y uno parece enajenado de la ciudad mientras disfruta de un día al aire libre, abstrayéndose de la metrópoli”, describió.

Diego también quedó impactado por el “espíritu combativo” de gran parte del pueblo venezolano y la conciencia que tiene acerca de su realidad. “Uno puede hablar incluso con un militar sobre acontecimientos históricos, puede visitar un barrio y encontrarse con un montón de profesionales, universitarios que incluso siguen estudiando posgrados. Así comienzas a entender esa capacidad de resistencia que tienen los venezolanos”, señaló.

Mi cámara son mis ojos

Desde que @diegoenlalucha comenzó a publicar vídeos en las redes sociales, no siempre recibió ‘feedback’ positivo. Aunque ganó miles de seguidores también encontró muchos detractores en las plataformas sociales.

Con el hashtag #MiCámaraSonMisOjos, este argentino despertó la rabia que existe en las redes contra el Gobierno de Nicolás Maduro, de donde salieron también muchas amenazas.

“Desde que empecé a mostrar la realidad o al menos lo que mis ojos veían he recibido numerosas amenazas a través de las redes, pero no me he dejado intimidar para nada, no he tenido miedo tampoco”, aseguró.

Aunque ha recibido numerosas críticas por su trabajo y ha sido acusado de ser un asalariado del Gobierno venezolano, Diego sostuvo que “cada ladrón juzga por su condición, seguramente ellos lo harían sólo si les pagaran”.

“Yo me siento comprometido ética y moralmente con mostrar la realidad, soy muy crítico y conozco la manipulación enorme a la cual los medios nos tiene sometidos”, respondió el argentino.

Para Diego, estar en Venezuela y mostrar lo que ve es “una oportunidad única”. “Yo simplemente saco mi smartphone y así lo voy a seguir haciendo cuando tenga la oportunidad”, afirmó desde Puerto Madryn, en plena Patagonia argentina.

Además, la Ciencia Política enseñó a este argentino que ser crítico de la realidad tiene que ver también con analizar un contexto de crisis como el que viven los venezolanos.

“Yo niego rotundamente que haya una crisis humanitaria [en Venezuela] y un estado de violencia generalizado como se dice en los medios. Eso es evidente, yo no hubiese estado ahí, ni un montón de turistas más que vi por la ciudad sorprendidos con la realidad”, afirmó.

Venezuela vs Argentina

Diego también es consciente de la situación de su país. A pesar de que Argentina no tiene una campaña de asedio internacional ni corre el riesgo de una invasión, la pobreza extrema es más evidente en las calles de Buenos Aires que en Caracas, según observó este profesor.

“Aquí el Gobierno endeudó a cien años al pueblo argentino y hay miles de industrias que está cerrando y cientos de miles de puestos de trabajo que se han perdido. Hay muchísima gente viviendo en la calle con hijos pequeños, en colchones tirados en la vereda, pidiendo limosnas”, explicó Diego.

“Caracas la recorrí por metro de punta a punta, anduve mucho de pie por barrios populares, de clase media y clase alta y nunca vi una persona durmiendo en la calle, a pesar de este asedio internacional terrible y los bloqueos y sanciones”, aseguró.

Según contó el argentino “un pobre venezolano está mejor que un pobre argentino sin dudas, porque allá tiene su vivienda social, no pagan servicios, y tiene su caja de alimentos que les da el Gobierno, además de bonos”.

Diego también compara los precios de los servicios. En Venezuela el gas, el agua, la luz y el metro, son prácticamente gratis, mientras que en Argentina están “todas las tarifas dolarizadas, hay un aumento de la electricidad por 3000% y llenar un tanque de gasolina cuesta casi 60 dólares”.

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