Vínculan a la Galleta Oreo con la masiva pérdida de la vida de los chimpancés.

Consumir es un acto que todos los humanos lo hacemos a diario, pero pocos sabíamos que con una simple compra de galletas estamos financiando la extinción de los orangutanes.

Una investigación de la reconocida organización Green-Peace señala que los proveedores de “Mondolez” el reconocido fabricante de productos “alimenticios” más conocido por elaborar las famosas galletas oreo, son poco amigos de la naturaleza y de los seres que allí habitan.

El documento difundido por dicha organización afirma que los suministradores de la empresa, uno de los más grandes compradores de aceite de palma a nivel mundial, han arrasado y destruido 25.000 hectáreas de bosque donde habita el orangután en los últimos años. La corporación utiliza este trágico compuesto en varios de sus productos, como las barras achocolatadas “Cadbury” o las galletas Ritz entre algunos otros.

Pero lo peor aún está por venir… Tras analizar a los 22 proveedores de la gran multinacional, el informe claramente indica que, entre el año 2015 y 2017, estos arrasaron con más de 70.000 héctareas de bosque tropical, una superfecia mucho más grande que la ciudad de chicago, justamente donde se encuentra ubicada la sede de Mondolez.

La corporación se abastece de gran parte del aceite de palma que utiliza “Wilmar Internacional” el mayor proveedor de este producto a nivel mundial.

Promesas que nunca se cumplieron

Según dice “Kiki Taufik” encargado de la campaña de bosques de Geenpeace en Asia:

es indignante que, a pesar de que hace diez años prometió limpiar su cadena de suministro de aceite de palma, Mondelez todavía está comerciando con destructores de los bosques”

“los proveedores de Mondelez están todavía deforestando las selvas tropicales y destruyendo el hábitat del orangután, lo que lleva a estas hermosas e inteligentes criaturas al borde de la extinción. Literalmente, están muriendo por culpa de una galleta”.

Wilmar, tras recibir una gran cantidad de criticas, también dijo en 2014:

no deforestación, no destrucción de turberas y no explotación”

Sin embargo desde GreenPeace se habla de un “Fracaso total

todavía continúa suministrándose de aceite de palma procedente de empresas que están destruyendo bosques tropicales y robando

tierras de las comunidades locales”.

Ahora detente un momento a pensar: ¿Realmente vale la pena comerse una galleta que está financiando que una especie se dirija a la extinción?

Con información de: lavozdel despertar.com

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