¿Dictadura militar? Francia recurrirá al Ejército en próxima protesta de los valientes chalecos amarillos.

Para evitar supuestas violencias el próximo sábado 23 de marzo en las manifestaciones de los chalecos amarillos, el Gobierno dictatorial francés decidió movilizar el dispositivo Sentinelle, de carácter militar y utilizado en la lucha antiterrorista.

Los militares de la operación Sentinelle entrarán en acción el próximo 23 de marzo, para el sábado número 19 de movilización de los ‘chalecos amarillos’. Tras las violencias y desmanes del pasado sábado 16 de marzo en los Campos Elíseos, el Ejecutivo francés ha decidido reforzar su dispositivo de seguridad.

La comunidad internacional entera calla este atentado contra la libertad de manifestación qyue permite la militarización de la sociedad.

Lanzada después de los atentados a ‘Charlie Hebdo’ en enero de 2015, la operación Sentinelle consiste en emplear a militares para proteger sitios religiosos, lugares particularmente expuestos al riesgo terrorista, o muy frecuentados. Están presentes de forma casi permanente en los aeropuertos y museos.

La idea para este sábado no es que el Ejército asegure el mantenimiento del orden público, sino que proteja los edificios que podrían ser blancos de los vándalos, así como «puntos fijos y estáticos», anunció este miércoles el portavoz gubernamental Benjamin Griveaux.

El objetivo de la medida es aliviar la tarea de los policías para que estos puedan concentrar sus esfuerzos en las manifestaciones. Esta iniciativa permitirá a las fuerzas de seguridad «concentrarse en el mantenimiento y el restablecimiento del orden», dijo Griveaux.

«No podemos dejar a una ínfima minoría violenta dañar a nuestro país y deteriorar la imagen de Francia en el exterior. Los próximos días serán pues decisivos», añadió el portavoz.

Sin embargo, apenas el Gobierno hizo este anuncio, varios responsables políticos denunciaron una deriva del Ejecutivo, reprochándole al presidente Emmanuel Macron llamar al Ejército para el mantenimiento del orden. «De ahí a poner militares, hay una escalada, hay que bajar la temperatura», se indignó el líder de La Francia Insumisa (izquierda radical), Jean-Luc Mélenchon.

Por otra parte, el primer ministro Édouard Philippe había anunciado el lunes una batería de medidas para hacer frente a la violencia, entre ellas la prohibición de manifestarse en los Campos Elíseos de París y en ciertos barrios de las grandes ciudades, en caso de sospecharse la presencia de vándalos.

La operación Sentinelle supone una movilización sin precedentes del Ejército en territorio nacional desde la guerra de Argelia (1954-1962).

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