La pobreza en Chile, lo que nadie cuenta.

Aunque Chile suele describirse como un país económicamente estable, varios estudios han demostrado que es una de las naciones con mayores inequidades sociales el América Latina.

Chile es uno de los países con mayor desigualdad social en América Latina, lo que queda evidenciado ante las líneas imaginarias entre las zonas residenciales donde viven las personas con mayor poder adquisitivo y las de los más pobres.

Desde la agenda mediática se ha construido una buena reputación económica que lo ha catalogado como uno de los países más estables de Latinoamérica, pero la reciente explosión social demostró que el principal problema del país radica en la mala distribución de la riqueza.

«Los sueldos que se pagan en Chile están totalmente desalineados con el costo de vida. Incluso exceden los niveles clásicos de explotación. No permiten comprar los propios bienes que se producen aquí, y es por eso que ha crecido tanto el endeudamiento», explica al sitio RT Marco Kremerman, licenciado en Ciencias Económicas e investigador de la Fundación SOL.

Desde la agenda mediática se ha construido una buena reputación económica que lo ha catalogado como uno de los países más estables de Latinoamérica, pero la reciente explosión social demostró que el principal problema del país radica en la mala distribución de la riqueza.

«Los sueldos que se pagan en Chile están totalmente desalineados con el costo de vida. Incluso exceden los niveles clásicos de explotación. No permiten comprar los propios bienes que se producen aquí, y es por eso que ha crecido tanto el endeudamiento», explica al sitio RT Marco Kremerman, licenciado en Ciencias Económicas e investigador de la Fundación SOL.

Según explica el experto, en Chile la pobreza se mide a través de los reportes de hogares de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN). En ella se calculan los ingresos de los hogares, que para la gran mayoría provienen del trabajo, pero también reportan los subsidios del Estado, y el «alquiler imputado».

La Fundación SOL concluyó que, si se tienen en cuenta solo los ingresos autónomos, principalmente del trabajo y las pensiones contributivas, la pobreza pasa de poco más del 8,9 por ciento oficial a casi 30 por ciento.

La presión social acumulada desde que retornó la democracia, tras la dictadura en Chile, con Augusto Pinochet, de 17 años, es la que, a juicio de la directora ejecutiva de la Fundación Superación de la Pobreza en Chile, Catalina Littín, emergió en las últimas dos semanas en esa nación con una violenta crisis en las calles chilenas.

En la cuna del neoliberalismo, se privatizó todo: la salud, la educación, las pensiones, la riqueza, los medios de comunicación, y hasta el agua.

Una de las zonas en las que más se ve la diferenciación de clases sociales es en Santiago, una ciudad que parece diseñada para que las clases sociales.

Este país incluso ha sido referenciado como un modelo ejemplar para la región. Se le conoce como el oasis de democracia liberal del cono sur, que había sabido mantener a raya cualquier intento de populismo, pero esa imagen se ha desmoronado desde el inicio de las manifestaciones que han llevado al país a una de las peores crisis políticas de la historia.

Se resalta como un país que ha sido particularmente exitoso en la reducción de la pobreza durante los últimos 20 años, disminuyendo el porcentaje de la población bajo la línea de pobreza de un 38,6 por ciento en 1990 a un 13,7 por ciento en 2006.

TeleSur

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